Entrevista a Mariano Fernández
¿Cuáles son
las problemáticas actuales para vos, para el laburante del tango en Mar del
Plata?
Hay falta de espacios para laburar con la música y
desarrollar la actividad. Los bolicheros que llevan espectáculos de tango no
abundan, además suelen ser pocos los que ofrecen un buen pago. No es algo
nuevo, pero con el correr del tiempo esta situacion creo que se profundiza. Por
ejemplo, las milongas, son el lugar de mayor actividad relacionada con el tango
y aun así, hay una dificultad para con los músicos a la hora de pagarles lo
justo. Seguramente les resulta mas rentable poner un dj de tango o llevar
grupos chicos a tocar a la gorra. También hay una cuestión generacional,
lamentablemente cada vez se consume menos tango. Por último diría que en este
contexto político tanto nuestra situación económica como la de los que nos
pagan, es cada vez mas critica, pero sin duda los músicos somos los primeros en
recortar.
Mariano Fernández tiene 36 años, en bandoneonista y vive en el barrio La Perla en la ciudad de Mar del Plata
¿Hace
cuánto tocas el bandoneón?
Hace 11 años aproximadamente
¿Cómo
llegaste al tango?
Por escuchar a Cachito Rodríguez en “Los Duendes”. Al poco
tiempo empece a tomar clases para aprender tango en la guitarra
¿Cuándo
conseguiste tu primer bandoneón?
Cobre una plata por una indemnización, y le compre mi primer
ELA a Germán Galbato en el 2014
¿Cómo fue
tu primer laburo en el tango?
Tocando en la calle, varias horas al día
En ese
momento en el que empezaste a trabajar tocando en la calle, ¿Cuánto ganabas?
Trabaje dos años en la calle, ganaba mas o menos un jornal de
empleado de comercio, en pocas horas. Cubría todos mis gatos y me sobraba para
guardar o darme gustos. Aunque también había un lado B, renegar con el clima,
el viento o los inspectores era moneda corriente.
¿En que
zona tocabas?
En la esquina de San Martin y av. Independencia. Tenía buena
onda con los vecinos y podía tocar tranquilo.
¿Cómo
funcionaba el sistema de permisos para tocar?
Sistema muy mal regulado, poco práctico. Debería estar
pensado y gestionado por músicos que sepan lo que es tocar en la calle. Tuve
que arreglarme yo con la gente de la zona e inspectores para evitar problemas a
la hora de laburar.
El permiso me permitía laburar 2 días a la semana en un lugar
inconveniente y a horarios que no pasaba nadie.
¿Cómo fue
tu experiencia con la música en tu viaje a España?
Tenía los pasajes, mi proyecto armado y estudiado, pero
empezó la pandemia. Para no perder los pasajes fui en septiembre de 2020 a Barcelona.
Las restricciones en ese momento ya estaban levantadas por lo que conseguí
trabajo para tocar en una parrilla argentina, en otro restorán de la zona, y
tocando en la calle. Con eso conseguía cubrir mis gastos de vivienda y comida, pero
tuve la mala suerte de que al poco tiempo hubo un rebrote de Covid y la vuelta
de las restricciones, entonces todo lo que había planificado se cayó. Me
dedique durante unos meses únicamente a tocar en la calle, pero la devolución
del público en esa zona no fue tan buena como en Mar del Plata, entre otras
cosas porque el turismo había decaído completamente por el Covid. Aunque
también tuve grandes experiencias, como la oportunidad de tocar en Mallorca en
un festival de Jazz en homenaje a Astor Piazzolla. Luego viví en Málaga, donde también
trabajé con el fuelle. Volví a Mar del Plata un año después
¿Ahora de
que estas laburando con el tango?
Ahora estoy tocando en la orquesta típica “Garufa”, tocamos
una o dos veces por mes, también laburo en un trio acompañando cantores. Ademas
toco solo cuando sale algún evento privado, geriátricos, cumpleaños, etc.
A día de
hoy, con los laburos que tenés dentro del tango ¿te alcanza para cubrir tus
gastos mensualmente?
No. No tengo un ingreso suficiente proveniente de la
actividad musical para cubrir mis gastos mensuales. En verano quizás cuento con
un dinero extra, pero mi ingreso principal durante todo el año proviene de mi
profesión como pintor.
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